Lo primero es el verbo
Primero fue el verbo,
lo segundo el lenguaje,
lo tercero la manipulación
Los discípulos de Confucio creían en lo que llamaron la rectificación de los nombres. Para los letrados chinos, no podía existir una sociedad auténticamente virtuosa si los nombres no se identificaban plenamente con su significado.
Por ejemplo, si llamamos rey a un tirano, en el devenir de los tiempos los tiranos serán llamados reyes, y nunca el pueblo podrá enfrentarse a ellos, ya que todo lo escrito anteriormente sobre las perrogativas, facultades y la legitimación de su soberanía estará viciado. Estos sabios, al hablar de lo escrito anteriormente, se referían a la tradición y los ritos como pilares de una sociedad justa y recta. Aunque aquellos cimientos fueran correctos, ¿qué importaba, si en el último momento se sustituía el significado y por lo tanto el contexto entero?
Estos pensamientos nacieron en la fuente de la sabiduría hace más dos mil años.
A día de hoy, al escuchar los discursos de nuestros políticos que hablan de hambre cero, cuando su significado correcto es lucro, o de libertad, cuando quieren decir conquista, o de ayuda humanitaria, cuando ello implica genocidio, podemos ver que el significado de la palabra estupidez, al referirnos a la especie humana, es el único que se mantiene firme tras más de dos milenios de evolución.
¡El G8 no decide por todos!
lo segundo el lenguaje,
lo tercero la manipulación
Los discípulos de Confucio creían en lo que llamaron la rectificación de los nombres. Para los letrados chinos, no podía existir una sociedad auténticamente virtuosa si los nombres no se identificaban plenamente con su significado.
Por ejemplo, si llamamos rey a un tirano, en el devenir de los tiempos los tiranos serán llamados reyes, y nunca el pueblo podrá enfrentarse a ellos, ya que todo lo escrito anteriormente sobre las perrogativas, facultades y la legitimación de su soberanía estará viciado. Estos sabios, al hablar de lo escrito anteriormente, se referían a la tradición y los ritos como pilares de una sociedad justa y recta. Aunque aquellos cimientos fueran correctos, ¿qué importaba, si en el último momento se sustituía el significado y por lo tanto el contexto entero?
Estos pensamientos nacieron en la fuente de la sabiduría hace más dos mil años.
A día de hoy, al escuchar los discursos de nuestros políticos que hablan de hambre cero, cuando su significado correcto es lucro, o de libertad, cuando quieren decir conquista, o de ayuda humanitaria, cuando ello implica genocidio, podemos ver que el significado de la palabra estupidez, al referirnos a la especie humana, es el único que se mantiene firme tras más de dos milenios de evolución.
¡El G8 no decide por todos!

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