Wednesday, July 20, 2005

Debimos haber escuchado a Marx

El moderno capitalismo cada vez se parece más al viejo...
El rancio capitalismo cada vez nos parece más moderno...

¿paradoja?

Pensemos en los sueldos medios: 700 euros.
Pensemos en el alquiler medio de una casa para dos: 900 euros.
Las cuentas las dejamos al libre albedrío.
Pero, si a eso sumamos la inflación del euro, ¿qué nos queda?

Antiguamente, como me comentó ayer una amiga, los señoritos esclavizaban a los lugareños para que cavaran una zanja por un real. Ese real les servía para comer aquel día. Si querían llenar su estómago al día siguiente-por desgracia, fisiológicamente necesario (sino el capitalismo apenas sería un mal, sino más bien una broma pesada)- debían acudir erre que erre a cavar la misma zanja.

Pues bien... sin duda los dos modelos, separados a día de hoy por poco más de un siglo, se acercan. Los señoritos de las empresas se enriquecen a costa de esclavizar a los de abajo, la plebe, el vulgo, los parias, los que no cuentan. Ya sé, dirán, no es nada nuevo. Ya lo explicó Marx con aquello de la dialéctica histórica. Cierto. Pero a mí, un hijo de la postmodernidad, me contaron un cuento, aún si cabe, más bonito, y creo que llevaba por título El estado del bienestar.

Ya lo sé, ya lo sé... los cuentos son los cuentos.

Debimos haber escuchado a Marx. Era el cuento menos ingenuo. Y a Durruti con aquello de quemar las empresas. Puro realismo mágico-social.

"Al capitalismo no se le transforma, se le destruye"

¿Máxima anacrónica?

Ustedes juzgan, y si encuentran algo mejor: ¡cómprelo!

0 Comments:

Post a Comment

<< Home